Para este mes casi que seguimos con la continuidad de las líneas, veréis me explico.

Me habían gustado los juegos tipo europeos (“euro”), que son aquellos en los que tienes que gestionar recursos de distintas formas, así que decidí dar un pasito más en alguno que multiplicara las posibilidades, y no se quedara sólo en la propia administración. Así fue como descubrí el Alquimistas.

Como ya dije, el tema histórico es algo que me fascina, casi tanto como la fantasía. Pues nada, a buscar algo del Golpe de Estado fascista en España. El único que se podía encontrar en tiendas, y no en todas, el 1936: Guerra Civil.

La idea de sentarte a crear la baraja, y que en eso consistiera el juego, me tenía atrapado. La expansión Terramar, para Dominion, me pareció una buena forma de continuar ampliándolo.

El último que escogí, quizás se deba a esa reminiscencia por los “clásicos arreglados” de la que no conseguimos deshacernos fácilmente. Me hablaron sobre un “Scrabble, pero bien hecho”. Supongo que la deformación profesional me pudo y terminé haciéndome con el soneto.

Cierro, con el rol, que son las lecturas de 2018. Me enteré de una compañía que lo ofrecía todo gratuito y que cuidaba de sus líneas y de sus consumidores: Yipikayei. Estoy hablando del proyecto que es Eirendor: el Albor de la Quinta Edad, al que decidí sumarme, que vuelve a ser una versión de “Dragones y Mazmorras”.

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